Anigozanthos, también conocida como "pata de canguro", es una planta perenne de hoja perenne originaria de Australia Occidental, apreciada por sus flores tubulares aterciopeladas que se asemejan a la pata de un canguro.
Anigozanthos forma un denso grupo de hojas estrechas, alargadas y con forma de cinta que crecen a partir de rizomas subterráneos.
Los tallos florales son erectos y presentan inflorescencias ramificadas ricas en capullos, creando un efecto muy vertical y arquitectónico.
Las flores, cubiertas de una ligera pelusa aterciopelada, son tubulares y están dispuestas en forma de abanico, con una apariencia que recuerda a la pata de un animal, de ahí su nombre común de pata de canguro.
Los tonos van desde el rojo, el naranja y el amarillo hasta el rosa, el verde y el morado, a menudo con combinaciones bicolor muy decorativas.
Es ideal tanto como planta en maceta para terrazas y balcones como planta ornamental en parterres soleados, además de ser muy utilizada como flor cortada debido a su larga duración en un jarrón.
Prefiere lugares a pleno sol, donde produce más tallos florales y colores más intensos.
Requiere un suelo bien drenado, ligeramente ácido y mayoritariamente arenoso; definitivamente teme el encharcamiento.
El riego debe ser moderado: se debe dejar que el sustrato se seque ligeramente entre riegos, ya que el exceso de agua puede provocar la pudrición de las raíces.
En climas templados es una planta longeva, mientras que en zonas con inviernos fríos es recomendable cultivarla en maceta y protegerla de las heladas.
Su buena resistencia a la sequía la hace idónea para jardines de bajo mantenimiento y entornos mediterráneos.
Una fertilización ligera con un abono equilibrado en primavera favorece una floración más abundante.
Ficha técnica
Referencias específicas